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Leche materna: el alimento inteligente que cambia con tu bebé

Dra. Mónica Alejandra Robles-Arias

Dra. Alma Cruz-Guerrero

Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa

La leche materna no es un alimento estático, sino un fluido biológico vivo que se ajusta constantemente a las necesidades del bebé. Su composición cambia según la edad gestacional, la etapa de desarrollo, el estado de salud e incluso el género del lactante. Además, responde a señales biológicas que se intercambian durante la lactancia. En este artículo exploraremos cómo estos factores influyen en la extraordinaria capacidad de adaptación de la leche materna. 

Uno de los cambios más evidentes se relaciona con la edad gestacional. La leche producida para bebés prematuros (antes de las 37 semanas) contiene más energía y mayores concentraciones de grasas, proteínas, aminoácidos libres, minerales y compuestos de defensa como inmunoglobulinas, lactoferrina y oligosacáridos. Estas diferencias reflejan una respuesta biológica destinada a compensar, mediante nutrición e inmuno-protección funciones que el bebé no pudo completar durante el desarrollo en el útero (Gidrewickz y Fenton, 2014).

La composición de la leche materna también cambia con el tiempo. Durante los primeros días después del parto se produce el calostro (días 1 a 5), un líquido amarillento secretado en pequeñas cantidades, pero extraordinariamente rico en factores inmunológicos y células de defensa. Entre los días 5 y 15 aparece la leche de transición, que acompaña el rápido crecimiento del recién nacido. A partir de las 4 a 6 semanas se establece la leche madura, cuya composición se mantiene relativamente estable, aunque puede modificarse si cambia la salud del bebé o de la madre (Ballard y Morrow, 2013).

Investigaciones recientes sugieren además que la leche materna puede variar según el sexo del bebé y la región del mundo. En algunos países se ha observado mayor contenido energético en la leche materna destinada a bebés varones, mientras que en otros ocurre lo contrario. También se han detectado diferencias según la etapa de lactancia: por ejemplo, el calostro de madres de niñas puede contener más carbohidratos y lactosa, mientras que en la leche madura se ha reportado mayor concentración de glucosa. Estas variaciones reflejan la extraordinaria capacidad del organismo materno para ajustar la nutrición infantil a múltiples factores biológicos y ambientales (Hosseini y colaboradores, 2020; Khelouf y colaboradores, 2021). 

La salud de la madre y del bebé es otro factor clave. Durante la succión puede ocurrir un mecanismo conocido como flujo retrógrado, en el cual pequeñas cantidades de saliva del bebé regresan hacia el pezón y los conductos mamarios. Este intercambio permite “informar” al sistema inmunológico materno sobre posibles infecciones, estimulando la producción de componentes de defensa en la leche. Por ejemplo, cuando la madre o el bebé están enfermos, puede aumentar la concentración de leucocitos, citocinas y lactoferrina. Se han observado incrementos específicos de células inmunes, como linfocitos T, en la leche de madres cuyos bebés padecen infecciones respiratorias o gastrointestinales (Tomaszewska y colaboradores, 2023). 

En conjunto, la lactancia materna puede considerarse una forma de nutrición personalizada. La leche se adapta al crecimiento del bebé y a su estado de salud, fortalece su sistema inmunológico y lo ayuda a enfrentar infecciones, especialmente durante los primeros meses de vida. Promover y apoyar la lactancia significa ofrecer no solo un inicio más saludable, sino beneficios que pueden extenderse a lo largo de toda la vida.

Referencias:

Ballard, O., & Morrow, A. L. (2013). Human milk composition: nutrients and bioactive factors. Pediatric Clinics, 60(1), 49-74.

Gidrewicz, D. A., & Fenton, T. R. (2014). A systematic review and meta-analysis of the nutrient content of preterm and term breast milk. BMC pediatrics, 14(1), 216.

Hosseini, M., Valizadeh, E., Hosseini, N., Khatibshahidi, S., & Raeisi, S. (2020). The role of infant sex on human milk composition. Breastfeeding Medicine, 15(5), 341-346.

Khelouf, N., Haoud, K., Meziani, S., Fizir, M., Ghomari, F. N., Khaled, M. B., & Kadi, N. (2023). Effect of infant’s gender and lactation period on biochemical and energy breast milk composition of lactating mothers from Algeria. Journal of Food Composition and Analysis, 115, 104889.

Tomaszewska, A., Jeleniewska, A., Porębska, K., Królikowska, K., Rustecka, A., Lipińska-Opałka, A., … & Kalicki, B. (2023). Immunomodulatory effect of infectious disease of a breastfed child on the cellular composition of breast milk. Nutrients, 15(17), 3844.

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