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Dra. Erika Judith López Zuñiga NC

P.S.S José Damián Castillejos Santiago

Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas

El agua es un nutrimento esencial para la vida y desempeña un papel fundamental en el adecuado funcionamiento del organismo humano. Participa en procesos fisiológicos como el transporte de nutrimentos, la regulación de la temperatura corporal, el mantenimiento del volumen sanguíneo y la eliminación de sustancias de desecho. Durante la etapa infantil, mantener un adecuado estado de hidratación es especialmente importante, ya que en esta fase ocurren procesos constantes de crecimiento y desarrollo. Además, los niños pueden ser más sensibles a los cambios en el equilibrio hídrico, por lo que el consumo suficiente de líquidos favorece su bienestar y el correcto funcionamiento del organismo.

En los primeros meses de vida, la principal fuente de hidratación para el lactante es la leche materna; los primeros seis meses proporciona los nutrimentos y líquidos necesarios para el crecimiento y desarrollo del bebé, por lo que no es necesario ofrecer agua adicional en esta etapa (WHO, 2023). Esto se debe a que la leche materna contiene una alta proporción de agua, suficiente para cubrir las necesidades hídricas del lactante incluso en climas cálidos. Por ello, durante este periodo la leche materna no solo cumple una función alimentaria, sino también de hidratación.

Posteriormente, a partir de los seis meses de edad, cuando se da inicio a la alimentación complementaria, el agua puede incorporarse gradualmente en la dieta del niño. En esta etapa, el agua acompaña a los alimentos sólidos y ayuda a mantener un adecuado estado de hidratación. Se recomienda que el agua simple sea la principal bebida ofrecida a los niños, ya que el consumo frecuente de refrescos, jugos hechos en casa, comercializados o bebidas azucaradas puede favorecer problemas de salud como caries dental, sobrepeso y obesidad. Fomentar desde edades tempranas el hábito de beber agua contribuye al establecimiento de prácticas saludables a largo plazo.

Las necesidades de agua durante la infancia pueden variar según factores como la edad, el clima, el nivel de actividad física y el estado de salud. De acuerdo con recomendaciones recientes, los requerimientos de agua son:

  • De 1 a 3 años, aproximadamente 1.3 litros de agua al día
  • De 4 a 8 años, alrededor de 1.6 litros diarios

Estas recomendaciones consideran tanto el agua proveniente de bebidas como la contenida en los alimentos (EFSA, 2022). Si se toma como referencia un vaso de aproximadamente 240 mililitros, estas cantidades equivalen a cerca de 5 a 7 vasos al día, dependiendo de la edad del niño. Sin embargo, estas cantidades pueden modificarse en situaciones como fiebre, diarrea o actividad física intensa, debido al aumento en la pérdida de líquidos.

Además del agua consumida directamente como bebida, una parte importante de la hidratación también proviene de los alimentos. Muchas frutas y verduras contienen un alto porcentaje de agua, por lo que contribuyen al consumo total de líquidos en la dieta. Alimentos como la sandía, el melón, la naranja, el pepino y el tomate pueden aportar agua de manera significativa y ayudar al mantenimiento del equilibrio hídrico. Por esta razón, una alimentación equilibrada que incluya frutas y verduras frescas también favorece un adecuado estado de hidratación en la infancia.

La familia y el entorno escolar cumplen un papel importante en la promoción de hábitos saludables, ya que ofrecer agua de manera frecuente y priorizar su consumo frente a otras bebidas puede favorecer elecciones más beneficiosas para la salud.

En conclusión, el agua cumple una función esencial en la salud infantil. Durante los primeros seis meses de vida, la lactancia materna exclusiva proporciona los líquidos necesarios para mantener hidratado al lactante. Más adelante, con la introducción de la alimentación complementaria, el agua simple debe incorporarse de forma progresiva como la principal bebida en la dieta del niño. Promover su consumo desde edades tempranas es una estrategia importante para favorecer hábitos saludables y contribuir al adecuado crecimiento y desarrollo durante la infancia.

Bibliografía:

European Food Safety Authority (EFSA). (2022). Dietary reference values for water.

World Health Organization (WHO). (2023). Breastfeeding recommendations and child nutrition guidance.

American Academy of Pediatrics. (2023, October 3). Recommended drinks for children age 5 & younger. HealthyChildren.

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