M en C. Axel Enrique Pecero-Pombo
Universidad del Valle de México, Querétaro
M en C. Jesús Andrés Torres-Vélez
Instituto Politécnico Nacional, CICATA-IPN Unidad Querétaro
Dra. Marcela Gaytán-Martínez
Universidad Autónoma de Querétaro, Facultad de Química, Posgrado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos
Antes de adentrarnos en el artículo, imagina ese platillo que te hace sonreír solo de recordarlo. ¿Qué emociones te evoca? Probablemente sean recuerdos gratos que te generan bienestar. Si tuvieras la oportunidad de adquirir ese mismo sabor, exactamente como te gusta, ¿lo comprarías? Seguramente sí. Esto tiene una explicación clara: nuestras emociones hacia la comida juegan un papel crucial en lo que elegimos consumir y en cómo valoramos cada producto.
En México, la tortilla de maíz es el alimento esencial en la mesa. Su consumo promedio anual es de hasta 57kg por persona en zonas urbanas y puede alcanzar hasta 80kg en comunidades rurales. Sin embargo, con el paso del tiempo, su producción ha transitado de lo artesanal a lo industrial, lo cual podría influir en la experiencia emocional de quienes la consumen y, como consecuencia, en su aceptación y en la intención de compra.
Frente a este panorama, la investigación de Santiago-Cruz et al. (2021) se dedicó a explorar las respuestas emocionales que generan distintos tipos de tortilla de maíz según su origen: caseras, de tortillería, de supermercado y empacadas. La investigación se desarrolló en dos etapas, en la primera se entrenó a un grupo de personas para poder identificar tanto definiciones de términos emocionales y de términos culinarios para diseñar una encuesta; en la segunda etapa, se aplicó la encuesta de manera virtual. Se obtuvieron 378 respuestas, de las cuales el 60% eran mujeres y el 40% eran hombres, quienes evaluaron imágenes estándar de los cuatro tipos de tortilla así como de su proceso de elaboración y los relacionaron con los 22 términos emocionales definidos en la primera etapa.
¿Qué se encontró?
De cada 100 personas encuestadas, 11 manifestaron que su principal preferencia son las tortillas hechas en casa, 36 prefirieron las de tortillería y menos de 10 seleccionaron las tortillas de supermercado. El resto no mostró preferencia por algún tipo específico de tortillas. Respecto a las emociones evocadas al consumir las tortillas, las elaboradas en casa se asociaron con felicidad, nostalgia y “calor de hogar”, mientras que las tortillas de supermercado evocaron disgusto y aburrimiento. De manera intermedia, las tortillas de tortillería fueron consideradas “buenas”. Respecto al género, donde se observó mayor diferencia fue en las tortillas de supermercado, ya que la mayoría de los hombres las calificaron con “disgusto” y las mujeres con “culpa”. Ahora bien, respecto a la edad de los consumidores, el grupo de adultos entre 45 y 54 años, consideran a las tortillas caseras con emociones positivas y “felices”, mientras que un grupo más joven (entre 25 y 54 años) consideran que las tortillas industrializadas generan emociones negativas, como disgusto e, incluso, ira.
De manera general, las tortillas hechas de forma tradicional, como las caseras y las de tortillería, generan sentimientos positivos en las personas. Esto se debe, posiblemente, a recuerdos de la familia, el hogar y las tradiciones, lo que hace que la gente las asocie con confort y nostalgia. Por otro lado, las tortillas industrializadas, como las de supermercado, no generan los mismos sentimientos positivos. Esto parece deberse a que las personas las ven como productos menos auténticos y más masivos, lo que reduce su conexión emocional con ellas.
Un hallazgo importante fue que la edad de las personas influye más que su género sobre la percepción de las tortillas. Las personas mayores mostraron mayor aprecio por las tortillas tradicionales que los jóvenes, probablemente porque tienen más recuerdos y experiencias vinculadas a estas formas de preparación.
Con este estudio se comprobó que no todas las tortillas generan los mismos sentimientos en las personas, y que las tortillas caseras son las que producen emociones positivas y complejas, mientras que las tortillas industrializadas generan menor conexión emocional; así como que las personas mayores tienen una tendencia hacia la nostalgia al consumir tortillas caseras. Quizá ahora puedas detenerte un momento antes de comer tus próximas tortillas y poder preguntarte ¿cómo me hace sentir?
Referencias:
Santiago-Cruz IA, de Jesús Ramírez-Rivera E, López-Espíndola M, Hidalgo-Contreras JV, Prinyawiwatkul W, Herrera-Corredor JA. Use of online questionnaires to identify emotions elicited by different types of corn tortilla in consumers of different gender and age groups. J Sens Stud. 2021; 36:e12638. https://doi.org/10.1111/joss.12638
Hablando de Negocios. El consume de tortilla en México. https://www.hablandodenegocios.com.mx/el-consumo-de-tortilla-en-mexico-una-industria-solida-y-en-crecimient